Sinopsis:
El domingo 12 de abril, más de 27 millones de peruanos están convocados a las urnas para elegir un nuevo destino en medio de una fragmentación política sin precedentes.
Con un abanico de 35 candidatos presidenciales —tras el reciente y trágico fallecimiento del aspirante Napoleón Becerra en un accidente vial—, el país andino busca desesperadamente estabilidad tras una década de crisis institucional.
Ante este escenario, el Jurado Nacional de Elecciones ha diseñado una dinámica inédita: un maratón de seis jornadas de debate divididas en dos fases, según su presidente Roberto Rolando Burneo Bermejo. En cada fecha, 12 candidatos se presentan agrupados en bloques de tres para intercambios directos, permitiendo que la ciudadanía escuche propuestas de seguridad y economía.
En el inicio de los debates presidenciales, las tensas réplicas y acusaciones entre los aspirantes a la Presidencia, Fernando Olivera, Cesar Acuña y Wolfgang Mario Grozo, dejaron momentos para el recuerdo.
Pero lo que realmente define esta carrera es la dispersión del voto peruano. Según los últimos sondeos de las encuestadoras Ipsos y Datum, ningún candidato logra superar la barrera del 12 por ciento de intención de voto, dejando a un masivo 30 por ciento de la población en la columna de los indecisos a solo semanas de la elección.
En la cima de este pelotón aparece el actual alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, quien lidera con poco más del 11 por ciento bajo una bandera de derecha conservadora y religiosa, centrada en la "mano dura".
Le sigue muy de cerca, en un empate técnico, la veterana Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, quien con un 10 por ciento de respaldo representa a la derecha populista y defensora del modelo económico actual.
Esta es la cuarta ocasión en que la hija del exmandatario Alberto Fujimori busca la presidencia desde 2011 , derrotada por Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo.
Sin embargo, el tablero se mueve rápido: el académico Alfonso López-Chau, del partido Ahora Nación, con casi un 7 por ciento, se perfila como una opción de centro-izquierda socialdemócrata, mientras que el popular humorista Carlos Álvarez, de País para Todos, escala con un discurso independiente y populista de centro, apelando al voto de castigo contra la clase política tradicional de Perú.
El desenlace de esta historia podría escribirse fuera de las fronteras peruanas. Más de un millón 200 mil peruanos están habilitados para votar en el extranjero, concentrándose principalmente en Estados Unidos (con más de 360 mil electores), seguido de España, Argentina, Chile e Italia.
Por primera vez, los peruanos en el extranjero conforman un distrito electoral múltiple, con representación propia en el Congreso: un senador y dos diputados.
Además, la elección peruana podrían decidirla dos millones de jóvenes que aseguran que votarán para que no los multen y otros lo harán por deber.








