Puntos destacados:
- Un tribunal ha considerado que los poderes utilizados para restringir las protestas tras la masacre de Bondi violaron las libertades constitucionales.
- Esto dejaba a los manifestantes expuestos a ser arrestados por obstruir el tráfico o la circulación de los peatones si marchaban por las calles.
Un tribunal ha considerado que los poderes utilizados para restringir las protestas tras la masacre de Bondi violaron las libertades constitucionales.
Las controvertidas medidas, que se aprobaron apresuradamente en el Parlamento de Nueva Gales del Sur en diciembre, permitieron al comisario de policía hacer una declaración por la que se impedía a los residentes solicitar autorización para participar en manifestaciones en zonas clave de Sídney durante un máximo de tres meses después de un ataque terrorista.
Esto dejaba a los manifestantes expuestos a ser arrestados por obstruir el tráfico o la circulación de los peatones si marchaban por las calles.
El gobierno estatal afirmó que las leyes eran necesarias para mantener el orden y la paz, pero las organizaciones activistas Palestine Action Group y Blak Caucus impugnaron las leyes ante los tribunales.
El presidente del Tribunal Supremo Andrew Bell determinó el jueves que las leyes eran una "carga inadmisible" para varias libertades constitucionales en una decisión del Tribunal de Apelación de Nueva Gales del Sur.
La declaración se impuso después de que dos hombres armados abrieran fuego contra una celebración de Hanukkah en Bondi Beach a mediados de diciembre, matando a 15 personas.
Las restricciones no se suavizaron hasta febrero, aproximadamente una semana después de que la policía disolviera violentamente una protesta en el ayuntamiento contra el viaje del presidente israelí Isaac Herzog a Australia.
Durante la represión, decenas de asistentes fueron rociados con gas pimienta, mientras que otros fueron golpeados y arrestados por la policía.
El acto también fue vigilado por la policía en virtud de una declaración sobre acontecimientos importantes que otorgaba a las autoridades poderes para despejar la zona cuando así lo determinaran.
Cuando se le preguntó acerca de las leyes antes de la decisión del tribunal, el premier Chris Minns siguió respaldándolas.
"No digo que no haya habido enfrentamientos, no digo que no haya sido difícil y no me arrepiento en absoluto de haber presentado esa legislación", dijo.
"Es complicado introducir cambios en la legislación de este tipo, porque se infringen necesariamente los principios constitucionales.
"Pero hay otros principios constitucionales: el derecho de los ciudadanos individuales a vivir su vida sin sufrir intimidación, persecución o violencia".
Esta es una historia en desarrollo y este artículo se actualizará.
