Bolivia atraviesa seis semanas de parálisis: El presidente Paz promulgó una ley de excepción que habilita operativos militares conjuntos para levantar cerca de cien bloqueos en carreteras, mientras Morales y los sindicatos profundizan las protestas en rechazo al ajuste económico.
Puntos Destacados:
- El gobierno boliviano promulgó la Ley 1740, que autoriza operativos conjuntos entre las Fuerzas Armadas y la Policía para contener protestas que desde el 1 de mayo exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
- Campesinos, mineros y otros trabajadores, culpan al mandatario centroderechista de no resolver la crisis económica que sufre el país, la peor en cuatro décadas.
- La crisis ha dejado al menos diez muertos, cerca de 50 heridos y más de 300 detenidos, mientras las pérdidas económicas superan los 2.000 millones de dólares y los precios de la canasta básica han subido un 40%.
Sinopsis:
En Bolivia, la respuesta del Gobierno a la movilización popular ha dejado las mesas de diálogo para vestirse con uniforme de combate. Tras casi seis semanas de una parálisis que estanca al país, el presidente Rodrigo Paz promulgó la Ley 1740 de Regulación de Estados de Excepción.
Esta severa normativa autoriza de forma explícita a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana a ejecutar operativos conjuntos. La medida otorga al Poder Ejecutivo luz verde para contener las intensas protestas sociales que, desde el pasado uno de mayo, exigen la renuncia del mandatario.
Acuerpado por militares y policías, el presidente Rodrigo Paz y su gabinete de Gobierno comparecieron públicamente en la promulgación de esta ley.
Las afectaciones de este quiebre social ya son críticas y golpean de forma directa a la población boliviana. El balance humano de los enfrentamientos es alarmante, sumando al menos diez muertos, cerca de 50 heridos y más de 300 detenidos.
En el ámbito económico, las pérdidas financieras ya superan los dos mil millones de dólares, propinando un golpe demoledor a la industria y al transporte de carga. Los gremios productivos reportan que el desabastecimiento ha provocado un disparo del 40 por ciento en los precios de la canasta básica. Las principales ciudades enfrentan una escasez severa donde las filas en las gasolineras superan los tres kilómetros de largo.
Campesinos, mineros y otros trabajadores, culpan al mandatario centroderechista de no resolver la crisis económica que sufre el país, la peor en cuatro décadas.
Las agrupaciones de base justifican los cerca de 100 bloqueos que mantienen cercadas las carreteras estatales como el único mecanismo efectivo para hacer escuchar sus demandas frente a lo que consideran un plan económico excluyente.
Por eso, desde los puntos de bloqueo en Cochabamba, los dirigentes vecinales responden al despliegue de las fuerzas del orden.
Sin embargo, un vocero de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico compareció públicamente y denunció acciones del gobierno de Rodrigo Paz.
El texto de la nueva ley fija una vigencia máxima de 90 días para la medida excepcional y determina que cualquier prórroga debe ser aprobada por la Asamblea Legislativa.
En conferencia de prensa, el expresidente Evo Morales reaccionó contra la Ley 1740 de Regulación de Estados de Excepción.
Por su parte, el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara Montaño, expresó su preocupación y rechazó de manera categórica los hechos de violencia registrados por parte de miembros de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas.
Al ser el corazón geográfico de Sudamérica, la estabilidad de Bolivia es vital para el equilibrio del continente. El prolongado corte de rutas ha comenzado a estrangular el comercio transfronterizo, interrumpiendo el flujo terrestre y los compromisos de suministro energético con socios estratégicos de la región suramericana, impactando directamente en las economías vecinas.
Escucha el podcast situado en la parte superior de esta página.





