Las crecientes presiones financieras en Estados Unidos, empujadas por los altos costos de los alquileres y gastos médicos astronómicos en el retiro, desatan una ola de capitales hacia Centroamérica.
EN ESTE PODCAST:
- La posibilidad de vivir fuera de Estados Unidos gana cada vez más interés entre los ciudadanos de ese país.
- The New York Times destacó a Costa Rica como uno de los cinco mejores destinos para que estadounidenses obtengan residencia mediante programas de inversión.
- Costa Rica sobresale por su calidad de vida, un entorno tributario favorable y la flexibilidad de sus categorías migratorias.
Costa Rica se afianza como el destino preferido de las corrientes migratorias del Norte.
Este país centroamericano de poco más de cinco millones de habitantes es el epicentro de la llegada masiva de jubilados estadounidenses.
El Departamento de Estado calcula que la comunidad norteamericana radicada en Costa Rica supera las 120 mil personas. Se trata de una de las colonias más grandes de estadounidenses fuera de su país en el continente.
Además, registros de la Dirección General de Migración confirman que más del 70 % de las solicitudes de residencia por pensión e inversión corresponden a ciudadanos estadounidenses de la tercera edad.
Un reciente informe del periódico The New York Times reconfirma el fenómeno. El medio ubica a este país centroamericano entre las cinco mejores opciones globales para establecerse justo cuando las visas doradas de Europa entran en crisis.
El marco legal costarricense exige una inversión mínima de 150 mil dólares para optar por la residencia temporal. Este umbral resulta tres veces menor que las exigencias en España o Portugal.
A esto se suma la presión económica en Estados Unidos. El costo medio relacionado con la salud para un jubilado en ese país supera los 315 mil dólares durante su retiro. Los alquileres en metrópolis como Miami o Nueva York resultan hasta un 50 % más caros que en la capital costarricense.
El incentivo definitivo no es solo financiero. El verdadero imán de este país centroamericano radica en la longevidad. El periódico The New York Times destaca la Península de Nicoya como parte de las exclusivas Zonas Azules del planeta. Este mapa de la longevidad científica lo integran únicamente cinco lugares en el mundo.
A ese grupo selecto de Zonas Azules pertenece la Península de Nicoya. Se ubica en el Pacífico norte de Costa Rica, bañada por el océano al oeste y separada del continente por el golfo de Nicoya al este. Es la península más grande de la nación centroamericana.
En esta franja costera habitan más de 90 centenarios activos. La probabilidad de superar los 90 años en Nicoya es un 20 % mayor que en el resto de la nación.
La agencia de noticias AFP refiere a adultos de esta Zona Azul de Costa Rica, donde los ingresos promedio se encuentran entre los más bajos del país, pero, la esperanza de vida promedio es de 85 años, una de las más altas del mundo.
Por tanto, para el adulto mayor estadounidense, mudarse a esta Zona Azul significa adoptar el estilo de vida local. El secreto incluye agua subterránea alta en calcio, dieta ancestral basada en maíz y frijoles, y una integración comunitaria permanente.





