La escalada de presión de Washington sobre La Habana sumó un nuevo capítulo militar y judicial con el envío de una flota nuclear al sur del Mar Caribe justo después de que el fiscal Todd Blanche presentara cargos de homicidio contra Raúl Castro por el derribo de aviones civiles en 1996.
Puntos destacados:
- LLega al Caribe un portaviones estadounidense, informaron las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
- Esto se desarrolla al mismo tiempo que el Gobierno de Trump anunció la imputación contra el expresidente de Cuba Raúl Castro.
- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó el lunes que Cuba “tiene el derecho absoluto y legítimo de defenderse contra un ataque militar”.
Sinopsis
El Pentágono ordenó el despliegue estratégico del portaaviones de propulsión nuclear Nimitz y sus buques de escortas hacia aguas caribeñas, una maniobra que coincide con los cargos criminales presentados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el exmandatario cubano Raúl Castro, de 94 años, y otros cinco exfuncionarios de ese país en una corte federal de Florida.
Los cargos incluyen conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato en primer grado.
La movilización naval se desarrolla en un escenario de tensión internacional tras reportes de inteligencia que confirman la detección de aproximadamente 300 drones de fabricación iraní y rusa operando en el entorno y las costas de la isla.
Además, el endurecimiento de la postura frente a La Habana forma parte de la estrategia política del presidente Donald Trump de cara a los comicios legislativos de medio periodo de noviembre de este 2026, donde se disputa el control del Congreso estadounidense.
Este cerco de presión coincide con una severa crisis energética interna dentro de la isla. La población cubana enfrenta apagones masivos continuos de hasta 22 horas y una falta crítica de combustible que mantiene paralizada la actividad económica y diaria del país, acentuando el desgaste social ante el colapso de los servicios básicos.
Al evaluar la presencia del portaaviones Nimitz, Donald Trump descartó públicamente la necesidad de una escalada bélica tradicional o de una invasión abierta.





