Puntos Destacados:
- La comunidad venezolana en Estados Unidos enfrenta un aumento de detenciones arbitrarias y riesgo de deportaciones, incluyendo a personas con permisos de trabajo o procesos de ciudadanía en curso, en un contexto de inseguridad legal sin precedentes.
- Jesús Aguais, director de Aid for Life, advierte que cualquier retorno forzado a Venezuela expone a los migrantes a represión política, persecución y posible criminalización por expresar apoyo a los cambios recientes en el país.
- La muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good por disparos de un agente del ICE ha generado conmoción y evidencia los riesgos del uso excesivo de la fuerza, aumentando el miedo y la vulnerabilidad entre la población migrante.
Sinopsis
La comunidad venezolana en Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos de mayor vulnerabilidad tras la rescisión en noviembre del Estatus de Protección Temporal (TPS), una medida que dejó a cerca de 600.000 personas en un limbo legal y que ha intensificado el temor a las detenciones y deportaciones por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Jesús Aguais, director ejecutivo y fundador de la organización Aid for Life, explicó a SBS Spanish desde Nueva York que “no hay ningún tipo de protección en este momento para los venezolanos”, incluidos quienes cuentan con permisos de trabajo vigentes o mantienen procesos de regularización y ciudadanía en curso, actualmente paralizados.
La ausencia de garantías legales, señala, ha generado un clima de inseguridad jurídica generalizada dentro de la comunidad.
Este escenario coincide con una nueva fase de la crisis política en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y la instauración oficial de un estado de conmoción interna por parte del gobierno de la mandataria interina Delcy Rodríguez.
Aguais advierte que cualquier retorno forzado se produciría en un contexto de mayor represión y persecución política, lo que expone a las personas deportadas a riesgos graves.
Según explica, disposiciones legales recientes podrían derivar en la criminalización de quienes hayan expresado apoyo al fin del anterior gobierno, incluso a través de comunicaciones privadas o publicaciones en redes sociales.
En paralelo, se ha registrado un aumento de las detenciones de migrantes en el interior de Estados Unidos. Datos del propio ICE indican que más de 68.000 adultos se encontraban detenidos a finales de diciembre, frente a los aproximadamente 36.000 registrados en el mismo periodo de 2023.
Según Aid for Life, este incremento responde a la aplicación de cuotas diarias de arrestos y a la ampliación de la red de centros de detención migratoria.
Aguais denuncia además la actuación del ICE dentro de las cortes de inmigración, donde personas que acuden a cumplir con sus citas legales están siendo detenidas a la salida, aun cuando disponen de plazos legales para apelar las decisiones judiciales. “Lo que estamos viviendo no tiene precedente”, afirma, al describir prácticas que, según organizaciones de derechos humanos, impiden el acceso efectivo al debido proceso.
La preocupación por el uso de la fuerza se intensificó tras la muerte por disparos de un agente del ICE de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good durante una operación migratoria el 7 de enero.
El caso, ampliamente difundido por las grabaciones disponibles, generó una fuerte conmoción pública y reactivó las denuncias por uso excesivo de la fuerza por parte de agentes federales.
Según Aguais, este episodio ha contribuido a un clima de mayor temor y ha tenido efectos inmediatos, incluyendo agresiones contra personas migrantes identificadas erróneamente como criminales.
Más allá de las cifras oficiales, organizaciones humanitarias alertan del impacto humano de estas políticas sobre una población que migró de forma forzada y presenta altos niveles de trauma, ansiedad y miedo persistente.
Aguais subraya que la situación no afecta únicamente a personas migrantes sin estatus regular, sino también a residentes legales e incluso a ciudadanos estadounidenses, detenidos o agredidos en función de su apariencia, su acento o su nacionalidad percibida.










