Puntos destacados:
- Expresidenta chilena Michelle Bachelet presentó candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
- Bachelet se desempeñó como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022.
- Su candidatura genera rechazo entre algunos políticos de derecha en Chile, quienes gobernarán el país desde marzo bajo el liderazgo de José Antonio Kast.
La candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas ha reactivado el debate político y diplomático en Chile, en medio de un momento clave de transición institucional y reconfiguración ideológica en el país sudamericano.
Bachelet, quien gobernó Chile en dos periodos no consecutivos entre 2006 y 2010, y luego entre 2014 y 2018, además de desempeñarse como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022, vuelve a situarse en el centro de la agenda pública, ahora ante la posibilidad de aspirar al cargo más alto del sistema multilateral.
El presidente Gabriel Boric anunció la postulación durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2025.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum , confirmó que su gobierno decidió apoyar la candidatura de la expresidenta chilena para la secretaría general de la ONU. El gobierno de Brasil también garantizó su apoyo a la expresidenta chilena.
Chile impulsa la postulación de Michele Bachelet para suceder al actual secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, cuyo segundo mandato finaliza el 31 de diciembre de 2026.
La expresidenta Bachelet podría convertirse en la primera mujer en liderar la ONU en sus casi ocho décadas de historia. Hasta ahora, solo nueve figuras han ocupado el cargo y únicamente un latinoamericano lo ha ejercido: el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, entre 1982 y 1991.
Bachelet es identificada ideológicamente con la centroizquierda socialdemócrata. Militante histórica del Partido Socialista chileno, su trayectoria ha estado marcada por políticas orientadas a reducir desigualdades sociales, ampliar derechos y fortalecer el rol del Estado en áreas estratégicas.
Por eso, su candidatura genera cuestionamientos dentro del espectro político chileno marcado por la reciente elección presidencial dio como ganador a José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, quien asumirá el poder en marzo de 2026.
Sectores conservadores han criticado algunos de los informes de Michele Bachelet sobre derechos humanos, especialmente los relacionados con Venezuela. Aunque esos documentos registraron ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitrarias, sus detractores consideran que no fueron lo suficientemente contundentes frente al gobierno de Nicolás Maduro.
Con la llegada de un gobierno derechista a Chile, la expresidenta Bachelet aseguró que sus principios son innegociables y que su candidatura, es de Estado y no de un color político.
En paralelo, también gana espacio la postulación del diplomático argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica, promovido por el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei.
Por eso, mientras Chile impulsa una candidatura asociada al multilateralismo y la agenda de derechos humanos, Argentina promueve una alternativa respaldada por sectores políticos que plantean reformas en el funcionamiento de la ONU.









