Puntos destacados:
- Perú votará por un nuevo presidente el domingo 12 de abril.
- 27 millones de ciudadanos están convocados a votar en la elección que renovará el poder ejecutivo y el congreso.
- La líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, encabeza las preferencias con un 13 por ciento.
Perú encara hoy un nuevo capítulo de su crisis política. Luego del vertiginoso desfile de ocho mandatarios en apenas una década, el país andino retorna a las urnas este domingo 12 de abril bajo una mirada global que oscila entre el asombro y la cautela.
El sistema electoral ha convocado a más de 27 millones de ciudadanos para una jornada que busca renovar el gobierno y el congreso que, luego de tres décadas, recupera la bicameralidad. Sin embargo, la oferta es tan vasta como confusa: una cifra récord de treinta y cinco aspirantes presidenciales compite por un poder que luce más fragmentado que nunca.
Según el último simulacro de votación de la firma Ipsos, la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, encabeza las preferencias con un 13 por ciento. Para la primogénita del fallecido exmandatario Alberto Fujimori, es su cuarta apuesta consecutiva por el Palacio de Pizarro. Su plataforma de conservadora y su promesa de "mano dura" surgen como respuesta ante el avance del crimen organizado y la minería ilegal.
No obstante, la ventaja de Keiko Fujimori es frágil. Al contrastar las cifras, las encuestas revelan que su "antivoto" sigue siendo el mayor obstáculo del sistema, lo que convierte su eventual paso al balotaje en un escenario de alta tensión para la gobernabilidad del país.
El verdadero sismo en el tablero político lo ha provocado el ascenso de una figura ajena a las estructuras tradicionales: el comediante Carlos Álvarez, quien se ha consolidado como el fenómeno de este proceso, saltando de los sets de televisión al segundo lugar con un 9 por ciento de intención de voto.
Bajo una bandera de populismo independiente, Álvarez ha capitalizado el hartazgo social mediante un mensaje directo y punitivo que resuena con fuerza en los sectores populares.
El crecimiento del comediante Carlos Álvarez ha sido tan drástico que logró desplazar al tercer puesto al empresario Rafael López Aliaga, representante de la derecha religiosa y empresarial con un 8 por ciento. López Aliaga propone construir cárceles de máxima seguridad en zonas remotas y peligrosas de la Amazonía, rodeadas de serpientes venenosas, pantanos y fauna salvaje.
Más allá de los nombres propios, el ánimo en las calles es de una "resignación vigilante". Un factor crucial en esta elección es el poder de la juventud: cerca de siete millones de electores menores de 30 años tienen en sus manos la llave de Palacio.
Se trata de una generación que representa casi el 30 por ciento del padrón electoral y que, en su mayoría, se declara escéptica frente a los partidos tradicionales. Este escepticismo se refleja en un dato que debería alertar a cualquier analista: el nivel de indecisos, votos blancos y viciados alcanza un crítico 29 por ciento, según la encuestadora Datum.
Con los datos actuales, es matemáticamente imposible que algún candidato presidencial obtenga la mayoría absoluta, por lo que el Perú se encaminaría a una segunda vuelta el próximo 7 de junio, cuando el electorado tendrá que decidir entre la continuidad de las dinastías políticas o el salto al vacío que representan las figuras mediáticas.









